El diario de una Princesa Maldita

martes, 28 de febrero de 2012

¿Cuál es la raíz de mi problema?

Vi un programa en Discovery Health en el que un entrenador ayuda a personas con obesidad morbida a bajar de peso (muuuuchos kilos) en el lapso de un año. Los enseña a hacer ejercicio y a comer sanamente, les impone metas y cuando finalmente bajan de peso y les queda la piel colgada, se someten a cirugía y quedan bastante bien. (Yo necesitarìa un entrenador así).

En el episodio que vi el protagonista era un hombre de 44 años con adicción a la comida. Durante el entrenamiento se esforzaba mucho, pero aun así tenía recaídas en las que se saboteaba a él mismo y empezaba a comer comida chatarra. El entrenador, después de la regañiza que le dió, le dijo que tenía que encontrar la razón por la cual era adicto a la comida porque si no encontraba la raíz de su problema continuaría así y no podría superarlo. Resulta que tenía problemas sicologicos, habian abusado de él cuando era niño, y terminó después confesando que era gay. 

Ese programa me hizo reflexionar en el por qué engordé otra vez, cuál es la raíz de mi problema? Ya lo había meditado en mi mente, pero ahora, como no lo puedo hablar cara a cara con nadie, espero sirva de algo escribirlo, minimo para desahogarme.

En primer lugar, sé que mi organismo no es normal, siempre tenderé a engordar y ya lo comprobé, sólo puedo estar más o menos delgada haciendo casi casi huelga de hambre y haciendo cuando menos una hora de ejercicio diario. Si quiero ser delgada, tendré que estar eternamente a dieta.

Ahora, el problema que tengo es que ya me es prácticamente imposible ponerme a dieta...No sé cómo diablos lo logré hace un año, ya no tengo la fuerza de voluntad que tenía en ese entonces. ¿Por qué? Porque como ya les he contado, realmente no lo hice por mí, bajé de peso por un hombre, él era mi fuerza de voluntad, y ahora ese hombre ya no está, lo perdí. He estado cargando con una depresión fuerte porque aunque mi cerebro entiende que todo tomó su curso natural y que así tenían que pasar las cosas, mi corazón está destrozado y siento que estoy muriendo sin morir. Porque a lo largo de tantos años de mi vida, sólo he sido feliz durante un corto lapso de  tiempo, y en ese tiempo fui feliz porque lo tenía a él.

Lo sé, lo sé! Que no hay que basar nuestra felicidad en nadie, que debe provenir del interior y bla bla. Es verdad. Pero cómo no ser feliz cuando encuentras lo que siempre deseaste y soñaste, y ves que es real, que es de carne y hueso y te da todo el amor que nunca nadie te dio. Y ahora que ya no està en mi vida, no puedo evitar extrañarlo, pienso en él sin querer, extraño su voz, extraño su llamada antes de dormir para darme las buenas noches. Es horrible haber tenido todo un dìa y después perderlo todo. Todos los días pienso que debo conformarme  con haberlo conocido y ser feliz sabiendo que yo sí encontré al hombre de mis sueños. Deseo que él sea feliz. Sé que yo no hubiera podido hacerlo feliz por muchas razones, y sé que lo voy a amar toda la vida, pero simplemente no era posible estar a su lado.

Así que, creo que me he refugiado en la comida para calmar mi dolor, y ya no tengo un motivo que verdaderamente me importe para luchar contra mi obesidad. Porque mi vida esta arruinada y lo unico que realmente deseo es morir. A veces me trato de motivar diciendo que si bien he fracasado en todo, al menos debería lograr transformar mi cuerpo, y que ademas no quiero morir gorda.

Como verán, esto no se lo podría decir a nadie, ni a mi mejor amiga. Nadie lo entendería. Ahora no quiero que me entiendan, sólo quiero desahogarme y gritar que lo más doloroso es tener que fingir que estoy bien y que no me pasa nada mientras por dentro me siento llena de heridas, me siento muerta y me siento podrida. Mi vida no es fácil, desde el inicio estuve condenada al fracaso. Por eso lo amo, porque sólo él supo hacer feliz a uno de los mortales más desdichados de este mundo. Por eso le estarè agradecida siempre, por haberme dado alas para volar al menos por un instante.

La última vez que hablé con él, le dije que estaba considerando ir al psicologo, porque este tonto amor que siento me tiene mal (eso entre otros muchos problemas que tengo). Y sè que si alguien leyera toda esta basura que escribo, eso me diría, oye, tienes que ir a ver a un siquiatra. Iría si me pudiera servir. Yo sè que nadie me puede ayudar, y la ùnica opcion que tengo es esperar, tratar de no enloquecer, esperar a que pase el dolor e intentar sacar fuerzas de mi misma, porque nadie más me la dará. Saber que algun día todo terminará, y bueno...en cuanto a lo de mi peso, aunque me cueste y aunque ya no tenga animos, deberé adelgazar de nuevo porque mi ropa ya no me queda, y saben, sólo me entran tres pantalones gracias a que tienen elastano. Estoy igual de gorda a como siempre he estado, y parece como un sueño cuando recuerdo que llegué a pensar 60 kilos, hasta me cuesta creerlo. Y eso era hace apenas 5 meses.

Creo que sí, me siento mejor ahora, sólo un poquito. Ya estamos a un día de llegar a Marzo. Será un nuevo comienzo para mí. No espero que nadie haya leìdo esta entrada, pero por si a caso alguien se saltó todo hasta las últimas líneas, sólo puedo decirles que no bajen la guardia como yo lo hice, no cometan mi mismo error, no quiero decir que se obsesionen, sòlo cuidense del rebote, y si el destino les regaló una vida normal, aprovechenla, agradezcanla, porque no todos nacemos con suerte. La felicidad no es un estado animico permanente, no puede durar para siempre, así que disfruten cada instante en el que esté presente en sus vidas. Me voy, que empiezo a escribir cosas cursis, así que...Mi niño, donde quiera que estés, en la distancia y en el tiempo, yo te amo.


jueves, 16 de febrero de 2012

FEBRERO 20: Día de arranque

Recuerdo que inicié este diario en abril del año pasado (si la memoria no me falla)...

Y este día estoy igual a  como estaba en ese entonces.

Me esforcé, sufrí, sudé, bajé de peso, me sentía genial...después mi vida se fue yendo poco a poco al diablo, empecé a comer como una persona "normal", y walá!!  Engordé otra vez!! Es como si nunca hubiera adelgazado.

Ya mi ropa no me queda y es hora de hacer algo. 

Sé que esto podría decepcionar mucho, pero, tomen mi testimonio de ejemplo...Cuando lleguen a su meta, no se descuiden...yo pensé que eso del rebote no me pasaría a mí, y veanme ahora.

Volveré desde el inicio...Y sólo espero lograrlo una vez más.