El diario de una Princesa Maldita

martes, 1 de mayo de 2012

Todo se pasa. También el dolor...



Hoy quiero escribir esta entrada para mí, y para alguna chica que esté pasando por un mal momento, que tenga el corazón roto, y que tal vez por coinicidencia esté leyendo mi blog.

Hace algunos meses cargaba con un dolor muy profundo al pensar que había perdido al amor de mi vida, que había tomado una mala decisión, y al mismo tiempo, no tenía otra opción. Es complicado explicar a detalle mi situación, así que para no alargarme más, unicamente diré que en mi vida he tenido sólo un sueño, un sueño que construí junto con el hombre más maravilloso que he conocido, y por un momento me sentí realmente viva y realmente amada. Pero ese sueño que alguna vez casi toqué con mis dedos estaba destinado a desvanecerse, y tuve que despertar.

Si he de ser sincera, debo decir que todavía me duele, porque sé que se terminó toda esa ilusión que por un tiempo me hizo FELIZ. Sé que no lo volveré a sentir.

Pero poco a poco lo vas asimilando. Las noches que pasaba llorando mientras escuchaba nuestras canciones ya se han ido. Ahora en vez de eso, recuerdo con cariño todo el bien que me hizo esa persona, "rezo por él", le deseo todo el amor y toda la felicidad del mundo, aunque no sea conmigo. Si yo no puedo ser feliz, que lo sea él, y que obtenga todo lo que yo no le hubiera podido dar.

Ahora mi felicidad será otra. Ya no consiste en el amor. Tengo a alguien a mi lado. No es que esté sola, pero me sigue costando aceptar que nunca podrá ser como él. Ahora mi felicidad o mi estado de bienestar, es mi vanidad. Desperdicié la mayor parte de mi vida sintiendome mal, siendo discriminada y humillada por ser gorda. Pues ya no más. Seré lo mejor que pueda ser. Me alimento del espejo, y cuando me gusto, soy feliz.

Esa es la moraleja, chicas. Mi caso es muy especial, yo creo que la mayoría de las personas no les toca vivir una situación tan dramática como la mía. Y sin embargo, Todo se pasa. Hoy soñé con él, eso me revolvió todos los sentimientos, pero también me hizo recordar que me amó y que lo sigo queriendo y lo seguiré queriendo de por vida por haberme dado tanto amor. Así que las lágrimas de dolor cambian por un sentimiento de gratitud y de amor.

Si tienen un sueño grande, bueno y que valga la pena, luchen por él. Yo no es que no haya luchado por él, sino que no era lo mejor, no tenía sentido. Y en fin, a veces el consuelo tarda en llegar, pero siempre llega. Siempre sale el sol.

2 comentarios:

  1. Una vez más siento que estoy leyéndome. Te apoyo princesa. Despegarse de los amores obsesivos, concetrarse en no desperdiciar tiempos y momentos nuevos.

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    1. Vaya, a veces no imaginamos que estamos pasando por algo que otras personas también están viviendo. Yo también te apoyo, prin. Nada es fijo, todo es cambio, y nosotras somos ejemplo de ello: dìa a día luchamos por cambiar, por mejorar. Que así sea!

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