El diario de una Princesa Maldita

miércoles, 17 de octubre de 2012

El dolor me hace bien




Chicas, tenía mucho tiempo que no sentía lo que es no tener hambre. Estoy pasando por un dolor muy fuerte. Pero mi tranquilidad de no sentir hambre es más fuerte que mi dolor. Es como si el monstruo interno que vive en mí, y que me tortura gritándome, pidiéndome comida, pidiéndome pan y cosas engordadoras, ya no está, ya no me molesta. Sí he sentido hambre, pero no tengo antojo, no tengo ganas de comer. Sé que debería estar llorando tal vez ahora mismo porque todo en la vida me ha salido mal y es como si ya no tuviera más lágrimas, como si hubiera agotado todas mis lagrimas en solo dos noches. Y estoy vacía. Pero ese mismo vacío, me ha quitado el apetito y eso me da incluso un poco de felicidad.

Pensé que el problema por el que estoy pasando me iba a doler más. Sí, sí me dolió en el momento. Es como si me hubieran abierto una herida que sangró y sangró pero en sólo un día empezó a cicatrizar. Tan fuerte soy? O es que apenas este es el comienzo y después poco a poco voy a empezar a hundirme? Empezaré a sentirme sola con el tiempo, o mi vanidad, mi enfermedad, mi anorexia será suficiente para mantenerme de pie? Es contradictorio que una enfermedad me esté en este momento ayudando a no decaer. Porque saben, el estar bien a mí me hace mal. Porque mientras estuve “bien”, me preocupaba tanto el ir a cenar, el ir a tomar un café, el celebrar un cumpleaños, el día a día…Despertar deseando comer algo rico. Eso me estaba consumiendo la mente. Ver que era incapaz de resistirme a mis antojos. Y ahora ni siquiera tengo antojos. Y finalmente ahora voy a estar sola, sola y mi alma, y ya no tendré que tener en mi alacena comida, ya nadie me invitará a cenar, y eso me hace sentir casi feliz!! El saber que Ana y yo vamos a estar solas por fin, y que estoy logrando bajar de peso sin esfuerzo. Ya no tengo que controlarme. Me siento tranquila.

¿Estoy usando esto como un mecanismo para aliviar mi dolor? No lo sé. Ni siquiera me preocupa no tener dinero porque sé que puedo vivir con una pequeña comida al día, un vegetal, un sándwich, galletas, agua, nada más. Y espero, deseo que así fuera siempre. Espero no volver a sentir hambre. No me importa si no vuelvo a sentir amor. Porque ya ni siquiera creo en él. Prefiero ya no sentir hambre.

Any

4 comentarios:

  1. Por que dices que ahora estarás sola?? y a que dolor tan grande te has repuesto prin??

    fuerza, te veo muy decaída, cuenta conmigo para lo que necesites, te lo digo enserio.

    Un abrazo gigante.

    www.quisieraserflaquita.blogspot.com

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    1. Sí, estoy muy decaída, prin, pero al menos estoy bajando de peso, ja. Mil gracias x tu apoyo, eres la verdad muy muy linda...Me paso a leer tu blog, un beso.

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  2. Quizás ciertas personas, esos sentimientos y esa forma de ver la vida lo relacionen con infelicidad... yo me siento igual que tu, pero no me considero infeliz ni desgraciada, al contrario. No creo que algo tan simple como la comida pueda destrozar una vida.

    Mucho ánimo prin.

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    1. Mia Ana...Qué afortunada tú, que la comida no destroza tu vida, para mí se ha convertido en un infierno. Muchas gracias x leerme y comentar.

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Gracias por comentar :)