El diario de una Princesa Maldita

miércoles, 4 de septiembre de 2013

Yo OTRA VEZ




Vaya, tenía mucho tiempo sin entrar aquí. No sé, sentí la necesidad de regresar. He estado pensando al respecto, de cómo era mi vida antes y cómo es ahora. Quiero -debo confesarlo- que alguien me lea, que alguien me diga "Sí, sé exactamente cómo te sientes porque lo mismo me ha pasado a mí". Y más que nada, quiero leerme a mí misma y poderme decir que quizás antes era más feliz, pero al menos ahora no estoy atrapada en un inodoro.

Así que he hecho un recuento. Mmm, la última vez que publiqué yo creo que estaría delgada a comparación de cómo estoy ahora. Chicas, siempre se los dije y nunca he aprendido, una vez que logren su meta no se descuiden, porque en mi caso, hoy no me explico cómo diablos un día logré estar delgada, no entiendo cómo lo hice. No recuerdo cómo me veía. No comprendo cómo es que me quedaba la ropa. No entiendo por qué tengo ropa talla 7 en mi ropero!! Era mía? Yo cabía ahí?? Cómo??!!

No hace falta decir que estoy gordísima, que me da asco mirarme al espejo. La última vez que me pesé fue porque fui al doctor y ja, fueron 73 kgs. 16 kilos que no sé ni cómo los subí, en tan solo medio año. Sí, me siento mal conmigo misma, mi autoestima por los suelos...

Pero eso no es todo. Lo peor de todo es retroceder, recordar las primeras entradas que escribí y darme cuenta de que todo está roto hoy. El que pensé que sería el amor de mi vida, nunca lo tuve y nunca lo tendré. Qué tonta, todo fue una ilusión. La mejor que he tenido, pero al fin y al cabo una ilusión que desaparecería algún día, y ese día ya llegó desde hace mucho. Me alegro por él, tenía derecho a tener todo, un bebé bonito, con unos ojos hermosos como los suyos, una mujer bonita, y me alegro por él. Saben, me sigue llamando, no sé para qué o por qué. Lleva dos días seguidos llamandome, pero no le contesto. Ya no tiene caso. Dejé de responderle los mails también, desde hace unos días.

Pienso en él? Sí, todo el tiempo. Hubo un lapso en el que entraba a revisar su facebook y su imagen ya no correspondía a la persona que yo había amado. Creí que estaba bien sentirlo así, que ya se hubiera roto el sentimiento. Pero acabo de ver las fotos que me mandaba al correo...Lo sigo viendo bello. Tal vez es que esas fotos ya son viejas...El caso es que sigo sintiendo.

Como conclusión, porque ya es tarde (ya tengo trabajo), es que yo pude adelgazar por él, y no hay de otra. Lo siento, necesito la motivación, ese tipo de motivación. Perderlo a él fue dejarme de importar...sí me importa mi físico, hago lo que puedo, pero ya no puedo como antes jaja. 

Pero lo único bueno de toda mi desgracia es que dejé de ser bulímica. Porque sí, llegó un momento en que creí que eso me volvería loca. No sólo atentaba contra mis dientes, sino contra mi salud mental. Cada vez me hundía más, era una asquerosa adicción, y ahora ya no. Ni quiero regresar a eso. 

No espero que nadie lea esta entrada tan larga. Sí espero que quienes alguna vez pasaron por aquí, que estén bien, les aseguro que nadie tiene peor suerte que yo, y no es autocompasión. 

Any W.