El diario de una Princesa Maldita

lunes, 23 de junio de 2014

65 kgs

No recuerdo cuánto pesaba la última vez.

Pero recuerdo que la meta era usar un pantalón que no me venía...Sexy jeans, la marca.

Y ya me queda.

Y peso 65 kgs. Voy bien!

Si les contara por quién...A veces quien menos esperas te ayuda más que tus amigos, que quienes dicen quererte. Involuntariamente me hace bien. Gracias!

sábado, 7 de junio de 2014

Sin querer me di cuenta

No llegué a mi meta.

Otra vez fue la misma motivación: gustarle a un hombre.

No importa cuánto me empeñe en decir que soy bonita, en pretender serlo. No importa si alguien me lo dice. Yo me siento un adefesio. 

Me duele que no me quieran, pero a la vez lo comprendo. Si le gusto a alguien, eso no lo entiendo. No entiendo cómo es que alguien puede fijarse en mí, soy un cúmulo de defectos. Siento asco de mí misma.

No importa cuánto finja tener el autoestima alta. No tolero mirar mi reflejo cuando voy por la calle. Si recibo algún piropo, dentro de mí respondo "Gracias", por decirme algo que no merezco.

No importa si ya soy talla 9 (aunque aclaro, no en todas las marcas de ropa). Hubo en tiempo en que soñaba ser 9. Aunque lo sea, me sigo viendo inmensa.

Tengo un sinnúmero de problemas. De todo tipo. La mayoría sin solución. Uno de los cuales es una inmensa sensación de vacío, de saber con toda certeza que no le intereso a nadie. Sé que mi mamá me quiere, pero es en gran parte porque me necesita, a pesar de que yo no haga algo por ella, me necesita emocionalmente. Sólo ella me quiere. A veces cuestiono mucho su amor por todo el daño que me ha hecho. Creo que es por ella que yo nunca podré dejar de verme a mí misma como un monstruo.

En fin, ese es un tema. Lo otro es mi resignación ante la certeza de que me equivoqué y elegí al hombre equivocado. No sé si alguna vez me quiso, pero estoy segura de que desde hace muchos años le soy indiferente. Desconozco los motivos que tenga para estar a mi lado. No lo culpo por no amarme. Lo justifico, no tiene razones para amarme. Lo culpo por haberme atado a él, por haberme hecho creer que sí me quería, me mintió y me hace infeliz.

Soy una mujer insatisfecha. Involuntariamente sueño con tener el amor de un hombre. Descubrí que hay mujeres que sí lo tienen, aunque no sean bonitas, aunque no sean perfectas. Sin querer, a mí me gustaría ser una de ellas.

Hace un par de meses o tres, empezó a “tontear” conmigo un compañero. No gusto de él y jamás pensé que yo pudiera gustarle a él. Y aunque él no me gustara, sí me gustó tener su atención…que me coqueteara, que me preguntara mi número, que me escribiera…Me gusta mucho la forma en cómo escribe. Es algo tan importante para mí, a mí me enamoran las letras.

Él es casado (yo ya lo sabía). Mi curiosidad me llevó a buscar su nombre en el face. Lo encontré, y típico, me puse a leer sus publicaciones, ver las fotos que tenía…

Lo que me llamó la atención fue un mensaje que le publicó a su esposa el 14 de febrero. Es justo lo que me hubiese gustado a mí. Una foto tomada por él, y unas cuantas líneas, de agradecimiento a su esposa, de felicidad…

Y luego vi que comentaba las fotos de ella y le escribía “me gustas”, “me encantas”, etc. Cabe señalar que la señora  no es muy guapa…pero él parece que la ve hermosa. Y entonces caí en la cuenta de que a mí, el hombre con el que estoy, nunca me ha escrito nada en mi face, nunca ha escrito “me gustas” en mis fotos, ni nada parecido…

Leí todos los comentarios que le publicaba a su esposa, los cuales ella respondía con un simple “te quiero”. Y entonces me di cuenta de que yo quisiera tener algo así. Ese comentario que decía algo así como que era hermoso ver un día nuevo en sus ojos…Dios! Nunca me ha dicho nada remotamente parecido.

Y me di cuenta que eso es lo que yo quiero. Anhelo esa clase de amor y de cariño. Aunque sean mentiras. Porque también caí en la cuenta de que lo que él le dice a ella no es 100% cierto, porque coquetea conmigo, porque me invita “a donde nadie nos vea”…Y yo quisiera ese amor que le dedica a su esposa y esas palabras bonitas, pero él sólo quiere un par de horas conmigo en donde nadie nos vea.


Quiero al menos una ilusión, una mentira que me haga sentir viva.